Estos programas maliciosos han evolucionado para sacar provecho económico del usuario y han mejorado su camuflaje. Conficker ha sido el postrer virus mediático; el último cuya alarma ha
pasado a los medios de comunicación. Los avisos de precaución se
extendieron por su presunta activación el pasado 1 de abril. Sin
embargo, las alarmas son cada vez más escasas y ya apenas se oyen
noticias sobre letales programas que literalmente desintegran el
sistema operativo del ordenador al ejecutarse. ¿Por qué sucede esto?
¿Se ha reducido el número de programas maliciosos? Las amenazas
informáticas han cambiado en los últimos años. De virus convencionales
y altamente destructivos se ha pasado a gusanos y troyanos, que se
intentan propagar al máximo número de ordenadores mientras se mantienen
silentes y parasitarios.
Sistemas operativos más seguros
Las alertas mediáticas por virus han disminuido en los últimos
tiempos, un hecho que puede incitar a pensar que la navegación es más
segura. Según Chema Alonso, consultor de seguridad en la empresa Informatica64,
las últimas versiones de los sistemas operativos han mejorado las
medidas de protección de las anteriores. Pone el ejemplo del Windows
XP, que se empezó a diseñar en 1997, con "las amenazas de entonces" en
mente, que "no tienen nada que ver con las de hoy en día". Actualmente,
los sistemas operativos son más robustos y cuentan con la precaución de
crear diferentes tipos de sesiones, una para el administrador que puede
modificar todo el equipo y otras para los usuarios normales, que
utilizan los programas pero tienen límites para instalar nuevos. Así se
evita en teoría activar un programa malicioso que necesite de la
intervención del usuario.
Windows Vista o Linux exigen que se introduzcan el nombre de
usuario y la contraseña cuando se va a realizar un cambio importante en
la configuración del ordenador, como instalar un programa. Sin esos
datos, no se efectúa ninguna acción y el PC se queda a salvo en la
práctica. Ante esta protección, sólo podría ser efectivo un ataque
basado en la ingeniería social que engañara al usuario para que
facilitara sus datos.
Punto de inflexión
Alonso señala que hace poco más de un lustro se produjo un punto de
inflexión, con la extensión de gusanos como Sasser o Blaster. Se
trataba de programas diseñados para aprovechar los fallos de seguridad
de Windows XP y propagarse a gran velocidad. Las únicas medidas de
prevención consistían en instalar los parches de Microsoft que
solventaban los respectivos problemas y en utilizar un cortafuegos, capaz de detener al menos los intentos de conexión que se produjeran desde el ordenador.
En esa época se comprobó que cualquier fallo de seguridad en un
programa o en un sistema operativo podía propiciar infecciones masivas
con Internet de por medio. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos por
mejorar la seguridad en las últimas versiones de los sistemas
operativos, los virus siguen amenazando. ¿Qué se puede hacer para
evitarlos?
Sitios donde encontrar alertas
Diversos sitios se dedican a avisar a los usuarios de los nuevos
peligros que aparecen en Internet, pero siempre van por detrás de las
amenazas, igual que los creadores de las defensas específicas para
ellos como las vacunas antivirus. En España destaca el sitio Centro de Alerta Temprana sobre Virus y Seguridad Informática, Alerta-Antivirus.es,
promovido por el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación,
un centro dependiente del Ministerio de Industria. En él se pueden
encontrar los virus más populares en los últimos días, las nuevas
apariciones de malware y los últimos fallos de seguridad descubiertos.
Otro sitio donde buscar información es Viruslist,
que cubre toda la información referida al software malicioso y está
traducido al español. Los sitios de las empresas que diseñan los
antivirus constituyen otro buen lugar donde informarse acerca de los
últimos virus peligrosos.
La prevención, clave para la seguridad
Los expertos en seguridad informática coinciden en que la
prevención es fundamental para protegerse del malware. Por ejemplo,
resulta básico activar la actualización automática del sistema
operativo para prevenir los olvidos habituales cuando se deja esta
opción en manual. Así, el ordenador siempre tendrá los últimos parches
lanzados para el sistema operativo y se encontrará más preparado para
resistir las amenazas.
Además, conviene activar o instalar un cortafuegos, que evita la
transmisión de datos desde el ordenador al exterior y la intrusión de
otros dentro del equipo. Se debe tener también el antivirus
actualizado. En estos momentos se encuentran disponibles varias
alternativas gratuitas, como Panda Cloud o Avira Antivir
que permiten disponer sin coste de las últimas definiciones de los
virus, un aspecto fundamental para que se puedan defender de ellos. Un
antivirus sin actualizar no puede hacer nada contra los virus más
novedosos, porque estos se diseñan para superar las barreras que
establecen los programas de este tipo. "Lo mejor y más seguro es no
desactivar las opciones de seguridad y no instalar nada de procedencia
dudosa", concluye Alonso.
Nuevas amenazas más sigilosas
"No podemos delegar toda defensa a los nuevos sistemas operativos", advierte Chema Alonso, consultor de seguridad en la empresa Informatica64.
Para este especialista el regreso de los troyanos supone "la mayor de
las amenazas". Se trata de programas que se instalan en el ordenador a
escondidas y le abren una puerta trasera para comunicarse con el
exterior con aviesas intenciones. "La idea es que el malware ya no
quiere infectar y destrozar tu equipo, ahora quiere quedarse en él
viviendo contigo, para controlar tus acciones y utilizar el equipo a
conveniencia", afirma. Por ejemplo, esos programas pueden descubrir lo
que se teclea, y con ello los nombres de usuario y contraseñas de
muchos servicios, con el consiguiente riesgo; o pueden instalar
software dañino sin que el usuario se percate. También pueden utilizar
el ordenador como centro emisor de spam y así camuflar mejor la
ubicación de los verdaderos "spammers".
Los programas maliciosos han evolucionado. Antes, por lo general,
necesitaban que el usuario los activara. Recurrían al ingenio, a lo que
algunos denominan "ingeniería social", para que el usuario picara. Una
vez que se ejecutaba el malware, el virus podía seguir las rutinas que
le hubiera marcado su programador.
Un caso extremo de este ingenio aplicado al timo lo constituye el "phishing".
Se trata de sitios web o mensajes de correo electrónico que se remiten
simulando y suplantando (incluso con sus logos y direcciones de correo
electrónico) a una entidad con que el usuario tenga trato comercial.
Así, como si fuera la lotería, los timadores buscan la coincidencia.
Por ejemplo, que un cliente de un banco reciba un presunto correo de su
entidad conminándole a entrar en su cuenta por algún peregrino motivo y
entre. Ante esta situación, lo más recomendable consiste en no abrir
nunca un correo de una entidad bancaria y mucho menos pinchar un enlace
dentro de dichos correos.
Las entidades sólo los mandan en muy pocos casos, siempre con
protocolos de seguridad especiales y nunca para ofrecer servicios ni
avisos. Pueden mandar correos para avisar de que alguien ha ingresado
dinero en cuenta y poco más. Por eso, resulta preferible acceder desde
el navegador a la página personal del usuario en el banco y, una vez
dentro, comprobar si ha habido alguna comunicación.
En busca de vulnerabilidades
Hoy en día, las infecciones no necesitan de la intervención del
usuario. Aprovechan los errores de los sistemas operativos y de los
programas más habituales (el lector de PDF de Adobe o los procesadores
de textos Microsoft Word u Open Office, por ejemplo) o agujeros que se
hayan descubierto en los navegadores. Para minimizar el riesgo cuando
se accede a Internet se puede recurrir a complementos como NoScript, que permite al usuario seleccionar lo que se ejecuta dentro de una página web.
De esta manera, se puede establecer una lista blanca
y dar permiso a lo que es seguro, por ejemplo, los elementos que hacen
que funcione una página con menús dinámicos, y se deniegue el permiso a
los desconocidos. Por su parte, Internet Explorer cuenta con un modo de
navegación, denominado "Protegido", que minimiza las posibilidades de
que se ejecute malware durante la navegación.
No existe un software perfecto en seguridad, pero sí hay gente
interesada en averiguar posibles vulnerabilidades para obtener un
provecho económico. De ahí la importancia de mantener todas las
aplicaciones siempre actualizadas. Linux ofrece una buena solución en
esta materia porque integra en sus distribuciones un actualizador tanto
del sistema operativo como de las aplicaciones, puesto que la gran
mayoría son libres. En Windows ningún sistema interno realiza esta
labor, pero aplicaciones de terceros se encargan de esta tarea, como Filehippo o AppHit. Un buen sitio para enterarse de las últimas vulnerabilidades descubiertas en todo tipo de programas es Secunia.
Las redes de botnets
Una vez que uno de estos gusanos o troyanos infectan el ordenador,
siempre que no sean detectados, esperan a que su diseñador los active.
Se gestionan a distancia y de forma masiva mediante paneles de control.
Se conforman lo que se conocen como "botnets", "grandes redes de
ordenadores controlados, utilizadas por las mafias para la
delincuencia".
Sin embargo, en la actualidad resulta difícil saber si un ordenador
está infectado por uno de estos programas maliciosos. Se diseñan para
permanecer en la sombra, sin que el usuario se percate. Desde luego, el
primer síntoma es ese famoso "el ordenador me hace cosas raras".
"Hablar hoy en día de cosas raras, cuando los sistemas XP y Vista están
ya en las fases finales de su ciclo de vida y por tanto, cuando se han
depurado la gran mayoría de sus defectos, es equivalente de tener algo
malo en el equipo", explica Alonso.
Otra opción puede ser utilizar los servicios de escáner en línea de virus
que buscan malware dentro de los discos duros y pueden eliminarlos. La
única diferencia respecto a los antivirus tradicionales radica en que
no pueden prevenir la infección por no estar instalados dentro del
ordenador. En caso de que no se solucione y tampoco los antivirus
convencionales ayuden, se debe formatear el ordenador y reinstalar el
sistema operativo para que todo vuelva a la normalidad.
Via: Consumer.es