Los creadores noruegos del navegador en internet Opera, respaldado por
una coalición industrial, presentó la primera demanda contra Microsoft
ante la Comisión Europea, después que el gigante del software perdiera
un crucial caso antimonopolios a principios de año.
Opera pide al Ejecutivo comunitario que imponga a la empresa de Bill
Gates dos medidas correctivas. En primer lugar, que obligue a Microsoft
a separar el navegador Internet Explorer de Windows o a preinstalar en
su sistema operativo buscadores rivales.
En segundo lugar, la compañía noruega reclama a Bruselas que exija
al gigante informático que siga los estándares web abiertos y no
imponga sus propios estándares porque ello perjudica al resto de
compañías.
Opera justificó esta segunda demanda alegando que Microsoft “dificulta la interoperabilidad al no seguir las normas aceptadas para los estándares de internet.”
La demanda es la primera contra Microsoft desde que un fallo emitido
el 17 de septiembre por el Tribunal de Primera Instancia de la Unión
Europea (UE) apoyara una decisión de la Comisión Europea tomada en el
2004 contra la compañía por temas antimonopolios.
“El Tribunal de Primera Instancia de la UE confirmó en
septiembre que Microsoft vinculó ilegalmente el Media Player al
Windows. Estamos pidiendo a la Comisión simplemente que aplique este
mismo principio al navegador Internet Explorer, ya que este vínculo
tiene incluso efectos más profundos sobre los consumidores y la
innovación”, dijo el consejero delegado de Opera, Jon von Tetzchner, en un comunicado.
Opera es miembro del Comité Europeo de Sistemas Interoperativos (ECIS), un lobby de empresas enfrentadas al gigante informático.
Este grupo apoyó de inmediato la petición de Opera.
“Al vincular su producto Internet Explorer al monopolio de
su sistema operativo Windows y negarse a implementar con lealtad los
patrones abiertos aceptados por la industria, Microsoft priva a los
consumidores de una opción real en navegadores de internet,” apuntó en un comunicado el abogado de ECIS, Thomas Vinje
Europa se da por enterada
Por su parte, el Ejecutivo comunitario confirmó que había recibido
la queja de Opera y anunció que la estudiará cuidadosamente. “Puedo
confirmar que hemos recibido una queja de Opera. Vamos a estudiar esta
queja cuidadosamente, en particular a la luz de la jurisprudencia
establecida por el Tribunal de Primera Instancia en su sentencia del 17
de septiembre de este año”, señaló el portavoz de Competencia, Jonathan Todd.
La sentencia del TUE rechazó en lo esencial el recurso de Microsoft
y confirmó la multa de 497 millones de euros impuesta por la Comisión
en 2004 por abuso de posición dominante. El Tribunal respaldó además
las medidas correctoras decretadas por el Ejecutivo comunitario, que
consistían en comercializar una versión de Windows sin el Media Player
y en suministrar a los rivales información suficiente para que puedan
fabricar productos compatibles con Windows. El gigante informático ha
decidido no apelar.