Un rotativo británico había lanzado al aire la noticia, incluyendo
detalles del supuesto terminal, algo que la compañía finlandesa se ha
apresado a desmentir. No era muy difícil de prever, pero ante las especulaciones, el gigante
finlandés lo ha negado oficialmente: no va a utilizar Android en sus
smartphones.
Desde que adquirió la totalidad de Symbian hace ahora un año, Nokia
dispone de su propia plataforma para sus teléfonos móviles, además de
haber manifestado un tibio interés en aumentar la cuota de
participación de Linux en sus desarrollos. Ante esta situación, es
lógico que las compañías que le hacen la competencia a la multinacional
finlandesa se hayan decantado por utilizar alternativas como Windows
Mobile o Android, y precisamente el interés generado por este último
entre los usuarios ha provocado que varios fabricantes presenten
prototipos basados en la plataforma promovida por Google.
Este lunes día 6 el rotativo británico The Guardian publicaba que
Nokia se subía al carro de Android con un terminal dotado de pantalla
táctil (y, por lo tanto, probablemente similar al 5800 XpressMusic) que
iba a presentar supuestamente en la conferencia Nokia World de
septiembre. El motivo de esta maniobra sería según el rotativo
británico (que no parece haber enmendado lo dicho) recuperar cuota de
mercado en el segmento de los smartphones, teléfonos con capacidades
avanzadas de conexión a Internet, navegación por la web y gestión del
correo electrónico. Es precisamente en este segmento en el que se
considera que Android está ganando puntos entre los consumidores.
La emoción con la que podría haber sido recibida esta noticia
probablemente se habrá disipado por la nota publicada por Reuters entre
otras agencias y medios, y en la cual se afirma que Nokia ha desmentido
oficialmente y mediante un portavoz las afirmaciones del Guardian.
Estratégicamente, el lanzamiento de un teléfono móvil que utilice
Android podría ser contraproducente para la imagen de Nokia y de
Symbian, un sistema que pese a ser abierto y de libre adopción por
cualquiera, está perdiendo atractivo entre el público, eclipsado por el
novedoso Android, la eficiencia de BlackBerry al gestionar mensajería,
y la maquinaria de marketing de Microsoft para Windows Mobile, que ha
conseguido atraer a los principales fabricantes.
La marca finlandesa también debería posicionar este nuevo terminal
dentro de su gama de productos, lo que sería un problema si buscase no
canibalizar algún segmento ya ocupado con uno de sus teléfonos basados
en Symbian.
En definitiva, un Nokia con Android equivaldría a devaluar la imagen
conseguida por la compañía finlandesa, debilitando también la imagen de
Symbian y arrastrando a una caída en bolsa que si bien no sería muy
cuantiosa, sí sería significativa.
El orgullo por lo que es ahora propiedad de la compañía (Symbian) es
otro handicap que hace, a mi entender, imposible un teléfono Nokia con
Android.
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