Según la compañía japonesa Sharp, en el año 2015, los hogares promedio tendrán televisores de 60 pulgadas. En el último año, las ventas de equipos de 46 pulgadas han aumentado
por encima de 272%, los de 40-42 pulgadas un 128% y los de 37 pulgadas
un 308%. Esta tendencia sugiere que las pantallas grandes se están
convirtiendo en la norma y no la excepción.
Si bien los precios continúan cayendo, los usuarios comienzan a
preguntarse dónde meterán aparatos tan grandes. Más aún, ese tamaño
resultaría peligroso para quienes tengan un sofá que no puede separarse
más de dos metros de la pantalla.
“Las grandes pantallas ya no son sólo para los escaparates
brillantes oficina o recepciones. Ahora se puede disfrutar de una
experiencia de cine en casa. Ahora, la tecnología es accesible para
todos los hogares”, declaró Mike Gabriel, jefe de marketing y comunicaciones de Sharp Electronics Reino Unido
Via: NoticiasDot.com