Esta es la opinión de un sector mayoritario entre editores y libreros,
que ven con especial preocupación la llegada de este nuevo dispositivo
electrónico. Durante años los editores miraban por encima del hombro a sus colegas
del mundo de la música y el cine, la piratería, según ellos, la tenían
controlada.
La copia de libros afectaba principalmente a las ediciones técnicas
y materiales de consulta y estudio (habitualmente a través de
fotocopias). Ediciones aunque caras mucho más baratas en producción que
los grandes éxitos editoriales fuente de los excelentes ingresos que en
los últimos años ha conseguido esta industria.
En Internet existían decenas de sitios que ofrecían los últimos
éxitos editoriales, pero el proceso de descarga e impresión no eran lo
suficientemente atractivos para el bolsillo de los usuarios que debían
sumar el coste de la tinta, papel y encuadernación del ejemplar. Además
la baja velocidad de las impresoras hacía eterna la tarea de plasmar en
un papel la obra descargada.
Pero llegaron los eBooks y la industria empieza a temblar y no sin razón.
Esta semana se ha realizado un seminario, organizado por la
Federación Española de Gremios de Editores de España (FGEE), para
hablar de ‘El eBook a examen. Su incidencia en la industria editorial’.
Y los asistentes a este seminario veían con una inmensa preocupación el futuro del sector.
La mayoría creen que el ebook va a ser uno de los regalos estrella
de estas navidades. Incluso un periódico (La razón) ha iniciado una
campaña entre sus lectores para que lo adquieran a un precio más
económico con 50 libros de regalo.
Los editores y libreros creen que la llegada de estos dispositivos y
las promociones de libros de regalo facilitaran entre los lectores la
“idea” del todo gratis que ya está presente cuando se habla de discos o
películas.
Aunque muchos eBooks incorporan sistemas de protección de derechos
de autor, la compatibilidad con Acrobat y la experiencia acumulada por
la industria audiovisual les permiten creer que existirán métodos para
saltarse estas limitaciones y que en poco tiempo los lectores se
bajaran de la red libros como ya hacen con películas y música.
Además ponen como ejemplo que los distintos estudios realizados
demuestran que solo uno de cada diez contenidos presentes en la red de
pagan.
Mano Dura
Los editores ven con buenos ojos el camino tomado por el Ministerio de Cultura aunque esperan más.
A pesar de las protestas de los internautas, el Gobierno debe enfrentarse a un problema de hecho’, aseguró Badenes, quien advirtió de que si se desprotegen los derechos de los autores ‘al final nadie escribirá’, y apostó por regular ya la descarga de contenidos piratas ‘para no cargarnos la gallina de los huevos de oro’.
El responsable de Planeta se mostró igual de partidario del sistema
español -no penalizar al usuario, sino al ‘camello’, quien sube los
archivos para que puedan ser bajados ilegalmente- como del sistema
francés, en el que se castiga al usuario y, tras un sistema de avisos
de descargas ilegales, se le desconecta de la Red.
‘Nuestra postura no es retrógrada, es defender algo por lo que previamente hemos pagado’, aseguró Badenes, quien señaló que si las editoriales pagan ‘cientos de miles de autores’ a los autores tienen derecho a recaudar parte de lo que han invertido en la publicación de su obra.
En su opinión, la utilización del soporte digital puede contribuir a
fomentar la lectura entre un público tradicionalmente poco lector -el
que va de los 15 a los 25 años-, por lo que consideró que el eBook debe
ser visto por el sector ‘como una gran oportunidad’ siempre que se paguen los derechos de propiedad intelectual.
Una opinión, esta última, que no es compartida por los libreros que
creen que con la llegada del libro electrónico los lectores dejarán de
acudir a las tiendas y que los más ávidos se bajarán las obras de
Internet, aunque sea pagando, hundiendo el canal que hasta ahora era el
único para adquirir libros.
Via: NoticiasDot.com