Los fans del gadget de Apple ya hacen cola a las afueras de los
establecimientos y colapsan las páginas de comercio online, en muchas
de las cuales ya no quedan existencias. Mientras en España nos encontramos en un día 'de reflexión', entre la inauguración de la 'megastore' de Gran Vía
ayer y la publicación oficial mañana de las tarifas y los planes que
lanzará Telefónica al comercializar el iPhone, los fans del gadget de
Apple en medio mundo están revolucionados y comienzan a hacer colas fuera de los establecimientos.
La situación es especialmente curiosa en Asia, donde el lanzamiento
del 11 de julio significa -como en España- la primera posibilidad de
tocar el teléfono de la compañía de la manzana, ya que no se
comercializó la primera versión del dispositivo en este mercado.
Allí
ya se están registrando las primeras colas kilométricas de usuarios
esperando a las afuera de las tiendas para ser los primeros en hacerse
con su iPhone el viernes, ante el temor de que el stock que ponga a la venta Apple no sea suficiente para satisfacer todas las expectativas.
"No
queremos que nos ocurra como el año pasado, que nos quedamos sin una
Wii", señala uno de los usuarios que espera a las afueras de un gran
centro comercial en Tokio.
Especial interés mediático están
despertando las colas en Nueva Zelanda, sobre todo la formada frente a
la tienda de la telefónica Vodafone en Auckland, que será la primera
del mundo en lanzar el iPhone, a las 00.01 hora local del viernes.
Allí, con temperaturas extremas bajo cero -al haberse iniciado ya el
invierno austral- los usuarios han comenzado a hacer cola para esperar
la llegada del gadget.
Mientras tanto, en el resto del mundo comienzan a colapsarse las webs que ofrecen información acerca del dispositivo, y empiezan a saturarse de peticiones por parte de clientes que no quieren quedarse sin su teléfono.
Por ejemplo, como informa Reuters
en las webs de venta online del Reino Unido el teléfono ya se ha
agotado, desafiando las sombrías perspectivas de consumo cuando la
economía del país amenaza con entrar en su primera recesión en más de
una década.
La operadora O2, la división europea de Telefónica,
ha tenido que reconocer que su página web no ha podido soportar la
demanda, que alcanzó un pico de 13.000 unidades solicitadas por
segundo. Obviamente, ya se han quedado sin existencias.
Via: Vnunet.es