España se sitúa entre los países europeos con las conexiones a Internet
más caras y lentas, ya que un usuario español paga 580 euros anuales
con la tarifa más barata, lo que supone 200 euros más que uno francés,
según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Para realizar este informe, la OCU ha seleccionado las ofertas más
baratas en ADSL con o sin bucle desagregado, la más barata de cable y
la mejor oferta del antiguo monopolio y ha tenido en cuenta diferentes
perfiles de consumidores.
Cuatro de cada diez hogares españoles disponen de una conexión a
Internet, que, según la organización de consumidores, sitúa a España
bastante por debajo de la media europea, que se encuentra actualmente
en un 54%.
La OCU achacó esta situación a la desigualdad de los usuarios ante
Internet, ya que “sólo unos privilegiados tienen acceso a las redes de
más de un operador, y gracias a ello, a la competencia, mientras que
algunos internautas están atados al antiguo monopolio, pues sólo tienen
acceso a la red de Telefónica y a los productos que revenden operadores
alternativos”.
Además, según la OCU, un tercer grupo ni siquiera tiene acceso a la
banda ancha, y las soluciones que se les ofrece son “deficientes y
caras”.
La OCU destacó que, en general, la posición española es mejor en
paquetes (voz y banda ancha) que en los accesos independientes, pero
aún así percisó que en casi todos los países se encuentra accesos más
económicos y con velocidades más altas que las que se ofrecen en España.
Por último, pidió a las autoridades que actúen para acabar con la
discriminación en el acceso a Internet de un numeroso grupo de
consumidores y tomen medidas eficaces para reducir el precio final que
deben pagar los consumidores.
Via: NoticiasDot.com