Llega la Semana Santa y con ella el clásico aluvión de películas sobre
la vida de Jesús que abarrota la programación televisiva. Exaltación,
martirio y milagros están a la orden del día en las veladas catódicas
de la semana más devota del calendario.
Una gran mayoría de esas películas pertenece a la llamada edad de
oro del cine caracterizada por las grandes superproducciones épicas y
con una fuerte carga religiosa que marcaron a toda una generación de
estadounidenses.

Títulos como Ben-hur, la Túnica Sagrada, Los diez Mandamientos.. nos
mostraban un único aspecto de la religión sin que nadie se atreviera (y
menos con Hoover persiguiendo a los “comunistas” de la industria del
cine”) ofrecer otra visión del cristianismo. En este artículo vamos a
repasar algunas de estas grandes peliculas que no pueden faltar cuando
nos referimos al cine religioso, desde las más clásicas y
entroncadas con el espiritú religioso a las irreverentes, que de una
manera u otra, satirizan esa visión idilica de la vida de Jesús o de
los primeros cristianos.
From the Manger to the Cross (1912): Si avanzamos
en el tiempo hasta 1912, encontramos esta joyita, Del Pesebre hasta la
Cruz (From the Manger to the Cross), en la que Robert Henderson-Bland
hace de Jesús, mientras que Gene Gaunthier y Jack Clark interpretan a
María y José. Si el vestuario resultaba tal vez anacrónico, el gran
mérito de la película es que -pese al costo- fue filmada en Tierra
Santa, durante la Semana Santa de 1912. El filme es uno de los clásicos
del cine sacro y se emitió en los cineclubes religiosos hasta los años
30.
‘La túnica sagrada’ (1953): fue la primera película
filmada en Cinemascope, un nuevo sistema para añadir espectacularidad
en pantalla grande, y que, aunque es un clásico del cine bíblico, en
realidad no se centra en Jesús, sino en la vida del tribuno romano
encargado de crucificar a Jesucristo.
Los Diez Mandamientos (Cecil B. De Mille, 1956) En
un remake de una de sus propias películas, De Mille entrega una de las
cintas obligadas para esta temporada pues la historia del éxodo judío y
el liderazgo de Moisés marcan el inicio de un largo camino en la
historia de la religión
Nazarín (Luis Buñuel, 1958): Con su eterno tono surrealista, Buñuel
reflexiona sobre conceptos como el pecado, la virtud y la penitencia
colocando la historia en un escenario poco típico con un sacerdote
enajenado con las normas religiosas Salomón y la reina de Saba (King
Vidor, 1959)

Ben-Hur (William Wyler, 1959): Una joya clásica del
cine mundial. Este clásico del cine de romanos con su inolvidable
escena de la carrera de cuádrigas, no es protagonizada por Jesuristo,
sino un noble judío, Judá Ben-Hur, contemporáneo a Cristo, que es
traicionado por un romano amigo de la infancia. La película,
protagonizada por Charlton Heston, se llevó en su día 11 Oscars y ha
permanecido casi 40 años con el récord de estatuillas, hasta que
‘Titanic’ consiguió tambien 11 en 1998. Después llegaría Frodo y sus
historias de la Tierra Media para igualar récord con ‘El señor de los
anillos’.
Rey de reyes (Nicholas Ray, 1961): Esta no es más
que un remake del mudo filme rodado por Cecil B. DeMille en 1927. En
esta segunda versión aparece Jeffrey Hunter como Jesucristo. Rodada en
España, actores famosos de la época en nuestro país aparecen como
secundarios, como Carmen Sevilla y José Nieto.
Los Comulgantes (Nattvardsgästerna 1962): En esta
cinta el director sueco Ingmar Bergman hace un fuerte cuestionamiento
sobre el desamparo en que caen los fieles creyentes al desmitificar sus
pilares religiosos
‘Barrabás’ (1962), Adaptación libre de un pasaje de
la Biblia, está aderezada con una acción trepidante. Está basada en la
novela del Premio Nobel Par Lagerkvist. Su director está considerado
uno de los grandes especialistas en cine de acción, hijo de Max
Fleischer y sobrino de Dave Fleischer, creadores del célebre personaje
Popeye. Fue protagonizada por Anthony Quinn y Silvana Mangano, la
historia se fija en el hombre indultado por Poncio Pilatos en
detrimento de Jesús.

El evangelio según San Mateo: El italiano Pier
Paolo Pasolini, homosexual y comunista, dedicó a Juan XXIII, renovador
de la Iglesia católica, su desgarrada y naturalista versión de “Il
Vangelo Secondo Matteo” (1964), que fue alabada por las más dispares
creencias. Personal pero profundamente respetuosa, con un Jesucristo
depurado de toda grandilocuencia e interpretado por el español Enrique
Irazoqui, la película engrandece con su humanidad el contenido
ultraterreno, orquestado por música de Mozart, Bach y Billie Holiday.
La historia más grande jamás contada (The Greatest Story Ever Told, George Stevens, 1965):
Fue la primera cinta de tema bíblico que se alejaba de la
grandilocuencia épica de los filmes religiosos de décadas precedentes.
Aunque cuenta con gran cantidad de estrellas, la mayoría de ellas
tienen papeles secundarios, como Charlton Heston en el papel de San
Juan Bautista, Sidney Poitier, como Simón el Cirineo o John Wayne, como
centurión romano y con una sola frase en toda la película. De factura
mucho más intimista que lo acostumbrado para la época, George Stevens
quiso presentar en esta cinta a un Cristo más humanizado. Costó 20
millones de dólares y la versión original de de 260 minutos se redujo a
195.
Jesús de Nazareth (Franco Zeffirelli, 1977): El
director italiano muy próximo al Vaticano, dirigió este filme en el que
pretende ilustrar casi palabra por palabra el Evangelio. considerada
por muchos la película bíblica por excelencia. Robert Powell, Anne
Bancroft y Claudia Cardinale, entre otros, protagonizaron la cinta

Jesucristo Superstar (1973): El director Norman
Jewison decidió llevar a la gran pantalla esta “Opera Rock” creada por
Tim Rice y Andrew Lloyd Webber para los escenarios de Broadway. De
entrada, a la iglesia no le hizo ninguna gracia que se convertiera la
figura de Jesus en una estrella de musical. Aquello habría sido
suficiente para fabricar un buen escándalo, sin embargo lo que acabó
desatando más controversia fue la elección de un actor negro para el
papel de Judas Iscariote (el otro gran protagonista de la obra, junto a
Jesucristo). La tensión racial que desperto esta elección removió
heridas todavía no cicatrizadas en USA. Luego, ese mismo año, también
se estrenó Godspell, adaptación de otro musical de Broadway
protagonizado por la figura de Jesús. Aquí, El Evangelio de San Mateo
se actualizaba al Nueva York de fines de los ’60s y principios de los
’70s, con Jesús (Victor Garber) como un juglar vestido como payaso de
circo. Con su instrumento de viento llega a los oídos de un grupo
selecto. Juan el Bautista (David Haskell) escoge a un grupo de hippies
en Central Park, hasta que se les une Cristo y van a predicar la
palabra de Dios en la ciudad. Una de las versiones más lisérgicas de la
vida de Jesús.

Godspell (1973) :Los directores David Greene y
John-Michael Tebelak colaboraron con el compositor Stephen Schwartz en
1973 para llevar este exitoso musical de Broadway a la gran pantalla.
El Evangelio de San Mateo es actualizado al Nueva York de fines de los
’60s y principios de los ’70s, con Jesús (Victor Garber) como un juglar
vestido como payaso de circo. Con su instrumento de viento llega a los
oídos de un grupo selecto. Juan el Bautista (David Haskell) escoge a un
grupo de hippies en Central Park, hasta que se les une Cristo y van a
predicar la palabra de Dios en la ciudad. Como musical, es una visión
más ligera de Jesus Christ Superstar, con varias canciones memorables,
como Day by Day

La vida de Brian (1979): Sin duda, la más
delirante, original, brillante y subversiva fabulación en torno a la
vida de Jesús. Sus creadores, los Monty Pithon, geniales humoristas
británicos, alcanzarón la gloria cinematográfica con esta irreverente
evocación al “Mesías equivocado”, el desvalido Brian, que,para su
desgracia, nació en un pesebre de Belén, muy cerca del auténtico Jesús,
el mismo día que aquel. Los Reyes Magos lo confundieron con el
verdadero Mesías y el pobre Brian vivió toda su vida a la sombra de su
vecino llegando a morir crucificado en el lugar equivocado, cantando
“Mira siempre el lado bueno de la vida”. Sátira pura y dura, revestida
del más punzante ingenio, cada episodio de las escrituras es revisado
en la película con desenfado e inclemencia. Una obra maestra.
Jesus (John Kirsh, 1979): Esta película, filmada en Israel con un reparto predominantemente israelí, encabezado por Brian Deacon.

La última tentación de Cristo (Martin Scorsese , 1988):
Con esta película, Martin Scorsese optó por enfrentarse cara a cara a
los estamentos religiosos. Censurada en muchos países, duramente
criticada por la Iglesia Católica (que recomendó a sus feligreses que
no fueran al cine a verla), el escándalo respondió a la defensa por
parte del director de la idea de que Cristo fue un hombre que, como el
resto de los mortales, debió enfrentar un sinfín de tentaciones,
incluidas las carnales. De hecho, la escena que desató definitivamente
el escándalo fue aquella en la que un Cristo (interpretado por Willem
Dafoe) agonizante en la cruz sueña con una vida normal de sexo y
familia, con María Magdalena. Aquello fue demasiado para la iglesia
conservadora y Scorsese, junto a su guionista Paul Schrader (cuyo texto
estaba basado en la novela de Nikos Kazantzakis) tuvo que combatir
incesantemente para sacar adelante y ver estrenado su filme.
The Book of Life (1998): La paranoia que acompañó
al fin de milenio debía tener su justa revisión de la vida de Jesús.
Ese encargo fue asumido por Hal Hartley, icono del cine independiente
norteamericano de los 80 y 90. El resultado fue The Book of Life, en la
que Jesús y su asistente María Magdalena vuelven en 1999 a preparar el
final de los tiempos del 31 de diciembre, nada menos que en Nueva York.
Mientras tanto, Satanás sigue su propia agenda y el terreno está listo
para un enfrentamiento apocalíptico. Esta delirante fabulación contó
además con dos rostros inconfundibles. Jesús fue interpretado por
Martin Donovan, actor fetiche del realizador yanki, misntras María fue
interpretada nada menos que por la rockera PJ Harvey.

Jesus (Roger Young, 1999): Protagonizada por Jeremy
Sisto, Jacqueline Bisset, Armin Mueller-Stahl, Debra Messing y Gary
Oldman. Producida originalmente como una serie de televisión, Jesús
ofrece una visión del lado humano del Mesías. Jesús sueña con una
batalla medieval en su nombre y un soldado moribundo que lo llama
desesperadamente. Jesús despierta de su pesadilla, un simple carpintero
como su padre José, buscando trabajo en una Galilea agobiada por los
impuestos de Roma. Tras la muerte de José, Jesús se siente solo y
abandonado, sin fuerza suficiente para seguir su llamado. Su madre le
cuenta el episodio de la anunciación y Jesús decide empezar su misión.
Lo demás… es historia. Un dato curioso: al igual que en La Pasión, de
Mel Gibson, el demonio es una mujer.

Jesus Christ Vampire Hunter (2001): Esta es sin duda
la versión más descerebrada de la existencia de Jesús. En su regreso a
la tierra, y antes de juzgar a vivos y muertos, Jesús decide proteger a
un grupo de lesbianas, lo que le obligará a enfrentarse a un ejército
de vampiros casi indestructibles. Por suerte, cuenta con la ayuda de
Mary Magnum y El Santos, sí, un luchador enmascarado mexicano. Música,
horror, comedia, artes marciales. La película se ha convertido en un
filme de culto y fue producido por la productora canadiense de filmes
de serie Z Odessa Filmworks.
The Body (Jonas McCord, 2001): El eterno dilema entre
la ciencia y la fe sale a relucir en este filme co-protagonizada por
nuestro Antonio Banderas. Una arqueóloga israelí descubre un sepulcro
en Jerusalén y, conforme avanza su investigación, llega a la conclusión
de que se trata del cuerpo de Jesucristo. Alarmado, el Vaticano envía a
un sacerdote a rebatir esos argumentos, que echarían por tierra el
concepto de la resurrección y la validez del cristianismo. Las tramas
conspirativas se han convertido en uno de los temas favoritos de libros
y películas en el nuevo siglo.

La pasión de Cristo (Mel Gibson, 2004): Mel Gibson
rodó (en latín y arameo) la más cruel y sangrienta versión de las doce
últimas horas de la vida de Jesús. Desde el estreno, como no podía ser
de otra manera, el filme levantó una gran polémica, sobretodo más entre
la comunidad judía (quienes además la declararon antisemita). Auténtico
monumento al martirio de Jesús, esta es sin duda la versión más gore y
ultraconservadora de los acontecimientos bíblicos al inspirarse en la
obra de una controvertida monja alemana famosa por sus delirios y
visiones.
María Magdalena, el Evangelio Prohibido (Mary, Abel Ferrara, 2005):
Esta película da un claro ejemplo de lo que puede pasar cuando uno se
obsesiona demasiado por asuntos de la vida y obra de aquellos que
rodearon a Jesús
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