Si los teléfonos celulares son hoy moneda casi corriente y si hacen
mucho más que tratar de comunicar a su dueño para hablar por teléfono
con alguien más, un grupo de investigadores del Palo Alto Research
Center (en Estados Unidos) acaban de dar un paso más hacia la
omnipresencia móvil.
Se trata de una herramienta informática que convierte a los telefonitos en asistentes personales. Pero no cual si fueran una moderna PDA
(Personal Digital Assistant, algo así como una computadora de mano),
sino con criterio propio y suficiente como para recomendarle a su dueño
acciones concretas a seguir a lo largo de sus días cotidianos.
Todo está digitado, obviamente, por un software
que es el corazón de esta habilidad de ser consejero del celular. El
soft se llama Magitti, y toma toda la información de la que dispone
sobre el usuario para permitirse indicar qué cosas puede hacer… o no.
Algunas de las cosas que tiene en cuenta a la hora de opinar es
adónde se encuentra el usuario, qué recomendaciones le hizo el teléfono
anteriormente y qué mensajes de texto (o SMS) recibió y mandó.
Todo empieza a funcionar desde el momento mismo en que la persona
poseedora de tan hábil teléfono lo enciende y pone al descubierto su
pantalla. Como previamente se ha instalado Magitti, el celular, de
manera inmediata, empieza a hacer sus recomendaciones. Por caso, adónde
ir a comer, según el lugar donde esté geográficamente la persona, y la
disponibilidad de restaurantes y bares de la zona.
Pero la cosa no es solamente funcionar en base a un GPS o sistema de posicionamiento global. Eso no tendría demasiada novedad.
Lo particular del software que alimenta al teléfono es que cuanto
más tiempo pasa con su dueño y más interactúa con él, más sabe y
aprende sobre sus costumbres.
Con lo cual, sus consejos y recomendaciones se van amoldando a las
necesidades y hábitos del usuario, con lo cual van variando según él
mismo va cambiando y, por ende, acertando cada vez más.
Y todo esto, porque el software utiliza algoritmos de inteligencia
artificial. Si el dueño del móvil quisiera comer en un restaurante
barato, el software compararía la localización GPS de locales
gastronómicos con precios convenientes al presupuesto de la persona, y
recién después de eso haría su recomendación de lugar.
“Estamos tratando de lograr que el teléfono celular sea lo más parecido a un ser humano”, explica Victoria Bellotti, una de las científicas que participa del desarrollo. “Lo
que buscamos es que en lugar de sólo atiborrar de cosas al usuario,
trate de hacer inferencias acerca de qué actividad él disfrutará más.”
De acuerdo con Bellotti, el software se focaliza en cinco
actividades diferentes: comer, comprar, ver, hacer y leer.
Esencialmente, el soft aprende del usuario.
¿Qué es lo que él hace los viernes en la noche? ¿Qué tipo de
restaurantes prefiere cuando está fuera de la ciudad? ¿Adónde le gusta
más ir de compras los domingos? Se supone que Magitti hará sus
sugerencias guiado por las respuestas del usuario a tales respuestas.
La herramienta fue desarrollada por los investigadores para la
empresa japonesa Dai Nippon Printing, una empresa fundada en el año
1876 y especializada en impresión y tecnologías de la información.
Via: NoticiasDot.com