Considerado el mejor buscador de Internet, Google ha conseguido en una
década revolucionar la red y lograr que millones de usuarios en el
mundo accedan a todo tipo de contenidos con gran efectividad, sin
olvidar que este gigante ha tenido que enfrentarse en los últimos años
a decenas de denuncias y críticas.
Pese a ello, hoy los fundadores de esta compañía estadounidense, el
ruso Sergey Brin y el norteamericano Larry Page, han visto reconocida
su labor con la concesión del premio Príncipe de Asturias de
Comunicación y Humanidades 2008.
El jurado ha destacado que ambos creadores han conseguido ‘poner la
más innovadora tecnología al servicio del conocimiento batiendo todos
los récords de efectividad’, un logro acorde con los beneficios
multimillonarios que consigue anualmente (su capital bursátil asciende
a 132.000 millones de dólares).
Tampoco dejan dudas de su eficacia las siguientes cifras: tiene
indexadas más de 8.000 millones de páginas y 880 de imágenes, recibe
200 millones de consultas diarias y funciona en más de cien idiomas.
Su fundación se remonta al 7 de septiembre de 1998 cuando Brin y
Page, antiguos estudiantes de la Universidad de Stanford en California,
crean Google con la ayuda financiera del cofundador de Sun Microsystem,
Andy Bechtolsheim.
Su nombre procede de ‘Googol’, término matemático que designa un uno
seguido por 100 ceros, y que simboliza el objetivo de la compañía de
organizar la inmensa información disponible en la red.
Cuatro empleados y un millón de dólares fueron su presentación.
Diez años después tienen más de 12.000 trabajadores y generan
beneficios procedentes de la venta de tecnología y publicidad en un
negocio diversificado que cuenta con el servicio de noticias Google
news, el correo electrónico Gmail, la herramienta de diarios digitales
Blogger y el Google Talk de telefonía.
Su proyecto más ambicioso es Google Print, una gran biblioteca
digital con más de 60 millones de libros que digitaliza libros y fondos
documentales para ponerlos a disposición de los usuarios y que las
editoriales rechazan por vulnerar los derechos de autor.
Las mayores inversiones de Google hasta la fecha han sido la
adquisición de YouTube, la plataforma de vídeos en internet, por 1.650
millones de dólares y la compra de un 5 por ciento de America Online
(AOL), la filial de Time Warner, por mil millones de dólares.
En 2004, Google debutó en bolsa con un precio por acción de 85
dólares, una cotización que no ha bajado desde su estreno y que ha
llegado a alcanzar los 747 dólares a finales de 2007.
Pero la carrera de éxitos de Google se ha visto salpicada con
decenas de obstáculos, especialmente a partir de 2004 cuando Reporteros
Sin Fronteras denuncia que el buscador ha aceptado ‘censurar’ su
información en China tras adquirir una participación en el buscador
chino Baidu.
Finalmente, en enero de 2006 lanzó su versión para China
(Google.cn), en el que se excluían las noticias o imágenes ’sensibles’,
al tiempo que se negó a entregar sus registros de búsquedas al
Departamento de Justicia de EE.UU con los que pretendía demostrar la
necesidad de una ley de protección del menor.
A estas dos polémicas se suman las numerosas denuncias y demandas de
periódicos, agencias de información, editores de libros o empresas de
difusión audiovisual, que estiman que el buscador se apropiaba de sus
derechos.
Entre ellas destacan las presentadas por la Agencia France Presse
-denunció que Google había publicado sin permiso fotos y noticias
propiedad de la agencia-; por la Asociación Estadounidense de
Editoriales, que denunció que el buscador quebrantaría la ley de
propiedad intelectual con su plan de digitalizar millones de libros.
Además Copiepresse, gestora de los derechos de editores belgas de
prensa diaria, ha denunciado a Google por difundir noticias sin su
consentimiento y ha anunciado que promoverá un segundo juicio contra
esta empresa porque el buscador ‘no muestra voluntad de acuerdo’.
En junio de 2006 el mayor grupo editorial francés, La Martiniere,
presentó una denuncia por ‘copia’ y ‘ataque al derecho de propiedad
intelectual’ contra el proyecto de Google de digitalizar millones de
libros para ponerlos en la red.
En marzo de 2007 Google y su filial YouTube recibieron una nueva
demanda por presunta violación de derechos de propiedad en la emisión
de vídeo y dos meses después la UE pidió explicaciones a Google por
conservar información personal de sus usuarios por un periodo de hasta
dos años, algo que podría incumplir la directiva de protección de datos.
Via: NoticiasDot.com