Una molesta práctica de acoso habitual, que se adapta y se extiende a Internet.
Una molesta práctica de acoso tradicional consiste en escribir el número de teléfono del acosado en la pared de un retrete público.
Una práctica que se ha adaptado a Internet en forma de "Cyberstalking", y que sustituye las paredes de los retretes por la red y amplía los números de teléfonos con direcciones de correo electrónico.
En Estados Unidos el problema está adquiriendo tal dimensión que el presidente Bush ha firmado una ley federal contra el acoso cibernético.