El buscador de Internet Google, que parece estar presente en todos los
ámbitos de la red, ha entrado también de lleno en la lucha contra el
cambio climático dónde, asegura, puede ser más eficiente que
científicos y políticos. Dan Reicher, director de Iniciativas de Clima y Energía de Google.org,
división filantrópica del buscador, ha dicho que es necesario combinar
“política, tecnología y financiación si quieres combatir el cambio
climático”.
“Aquí en Google podemos poner todas estas cosas bajo un mismo
techo”, ha afirmado Reicher, que trabajó en el equipo del presidente
Bill Clinton en el área de energías renovables pero cree que en
Google.org dispone “de más flexibilidad” para lograr estos objetivos.
La organización tiene sólo unas 45 personas en plantilla, pero
recurre habitualmente a los empleados de Google -generalmente
ingenieros- que pueden por contrato dedicar un 20 por ciento de su
tiempo de trabajo a proyectos de su interés.
Google.org quiere presionar al gobierno de EEUU y tiene previsto
lanzar un producto este otoño “que esperemos ayude a mover las cosas en
Washington en materia de energías limpias”, dijo Reicher sin querer dar
más detalles.
Su división se ha marcado como objetivo lograr que las energías
renovables sean en breve más baratas que las obtenidas con la
combustión de carbón, “porque hasta que no puedan competir con el
carbón no llegaremos muy lejos”, afirma.
Para ello, Google.org realiza principalmente inversiones en empresas
que trabajan en proyectos para abaratar la producción de energía
eólica, solar-termal y geotérmica y concede becas a investigadores con
proyectos que considera prometedores.
Precisamente esta semana, Google.org anunció una inversión de 10,25
millones de dólares (7 millones de euros) en tecnología para producir
energía geotérmica.
“En años y no décadas habrá millones de automóviles eléctricos recargándose en una red eléctrica verde”.
Los fondos se aplicarán en el desarrollo de instrumentos más precisos
de localización, herramientas para obtener más información sobre los
sistemas geotérmicos (EGS) y para incluir este tipo de energía en la
agenda política.
“La energía geotérmica no ha sido totalmente comercializada pero si
conseguimos que funcione su potencial es inmenso”, señala Reicher.
Google.org también está buscando empresas dedicadas a la producción de ésta y otras fuentes limpias de energía en Europa.
Reicher comentó que han mirado “algunos proyectos en España” y que esperan poder trabajar también en esta región en el futuro.
El experto explicó que su organización aprovecha además servicios de Google y los aplica en la lucha contra el cambio climático.
Por ejemplo, el buscador tiene un servicio llamado SketchUp que permite diseñar edificios en tres dimensiones.
“Lo aplicamos en un proyecto real de energía geotérmica en Australia
para mostrar las instalaciones a los inversores”, señala Reicher. “Un
panel solar o una turbina de energía eólica es fácil de enseñar, pero
lo que está bajo tierra es más complicado”.
Igualmente, Google.org usa el servicio de imágenes aéreas Google
Earth para ayudar a los ingenieros a visualizar los mejores lugares
para obtener este tipo de energía y cuelga vídeos sobre los avances en
este campo en YouTube.
Google.org está utilizando también a los conductores que toman las
fotos de Street View, un servicio que muestra imágenes de numerosas
ciudades del mundo a pie de calle, para probar una flota de automóviles
eléctricos y comparar su consumo con otras alternativas en el mercado.
El estudio, llamado RechargeIT, ha demostrado que estos vehículos
son hasta tres veces más eficientes que algunos modelos de automóviles
híbridos y casi siete veces más que ciertos monovolúmenes con motor de
gasolina.
Por supuesto, estos vehículos son realmente ecológicos sólo si sus
usuarios utilizan energías renovables para recargarlos, y Reicher opina
que esto sucederá mucho antes de lo que esperamos.
“En años y no décadas habrá millones de automóviles eléctricos recargándose en una red eléctrica verde”, dijo.