Se siente estresado o ansioso ante la imposibilidad de acceder a
Internet? No se preocupe, no está solo y en inglés ya tienen una
palabra para definirlo: “discomgoogolation”. Casi la mitad de los británicos - el 44 por ciento - sufre este
problema, según una encuesta, y un cuarto - un 27 por ciento - admitió
que sus niveles de estrés se elevaban cuando no podían conectarse
online.
“La proliferación de la banda ancha implica que por primera vez
en la historia hemos entrado en una cultura de ‘respuestas inmediatas’”, dijo el psicólogo David Lewis, que reconoció el llamado ‘discomgoogolation’ midiendo las pulsaciones y la actividad cerebral.
La palabra sale de la unión de “discombobulate,” que significa confundir o frustrar, y Google.
“Una galaxia de información está a un solo click de distancia y nos hemos convertidos en adictos a la web”, añadió Lewis. “Cuando no puedes conectarte, se apodera de tí”
“Fue sorprendente ver que el estrés que esto supone provoca que
la actividad cerebral y la presión sanguínea aumenten tras no poder
acceder a Internet”.
La encuesta también determinó que el 76 por ciento de los británicos
no podrían vivir sin Internet, y la mitad de la población usa la Red
entre una y cuatro horas al día, mientras que el 19 por ciento de la
gente pasa más tiempo online que con su familia en una semana.
El 47 por ciento de los encuestados creían que Internet esa más
importante en la vida de la gente que la religión, y uno de cada cinco
dijo prestar más atención a la red que a su pareja.
La encuesta, encargada por el servicio de información 118118, entrevistó a 2.100 británicos durante la primera semana de julio.